Oh la la…
París, menuda belleza de ciudad. He pasado estos siete días allí en compañía de mi Ali y aunque el último día tuvimos algunos problemillas, ha sido un viaje precioso.
El primer día llegamos, zampamos en un restaurante de superlujo típico parisino:
Pasamos la tarde viendo la zona donde estaba el hotel, que gracias al buen ojo de Ali resultó ser el centro de la mitad del medio de París, en el mismísimo edificio de las Galerías Lafayette. Por la noche, paseito hacia el río…
y a subir a la cocorota de la torre Eiffel y sus 300 metros largos de altura:
El segundo día pasamos un ratillo por la mañana de visita por la zona y por la tarde nos fuimos al Louvre que es una pasada. Vimos las zonas de la antigua Grecia, Roma, Egipto, y salí de allí alucinado. Es como ver el código fuente de lo que somos ahora.
Ali tenía muchas ganas de ver unas cuantas esculturas, entre ellas la Victoria de Samotracia. Yo, como siempre, no tenía ni idea de qué era, pero al verla me dio la sensación de estar viendo un fantasma, era como si estuviera flotando sobre los que allí estábamos, irreal y hermosa.
El tercer día mi Ali tenía frío en el cogote así que compramos una bufanda en una tienducha que había por ahí:
por la noche hicimos un par de visitas guiadas por la cuidad, por el río y en coche y vimos un porrón de cosas. Me hizo ilu pasar por el Moulin Rouge, si no conocéis la peli ¡dejad de leer y alquiladla, malditos!
Al día siguiente vimos la Saint Chapel, que no supe disfrutar como se merecía porque no tengo ni pajolera idea de la biblia. La cosa es que tiene unas vidrieras que son como el youtube de por entonces. Luego subimos andando las torres de Notre Dame y vimos las gárgolas, la campana, al campanero, (¿por qué han pintao tus ojeras…?) y esas cosas:
La vista de la ciudad desde ahí arriba era alucinante:
Por la noche, visita al arco del triunfo, que es donde se conmemoran las batallas ganadas por Francia. Mucha batallita mucho napoleón pero deberían poner que los cuatro campesinos de Móstoles les dieron para el pelo, con un par
Los días siguientes vimos el barrio latino (es como el soho de londres pero con menos chino), la zona del pompidou que es un museo de arte moderno al que no entramos porque sólo ver la fachada daba grima, la plaza de la Bastilla y el Sagrado Corazón, donde entramos mientras estaban en plena misa y una monjita ahí donde la ves nos dio un concierto que nos quedamos alucinados. Luego hicimos otra visita a los campos de Marte, al barrio latino, compramos algunos regalitos y para casita.
En fin, qué puedo decir de París que no se sepa ya, es preciosa, los parisinos un poco tontos pero bueno, un montón de gente de todos los laos, muchísimo turista, frío, calor, el sena, los jeques, las mujeres de sus harenes envueltas en chilabas rematadas con joyas de chanel, cochazos, mcdonalds, pizzahut, muchísimo caminar, y por encima de todas las cosas, la mayor belleza que he podido ver en París, dormidita cada noche a mi lado:
Ayyyy mi Ali que cosa más bonita….
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- Published:
- Diciembre 5, 2007 / 12:58 am
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